
sábado, 27 de junho de 2009
Los elementos del mundo. De José María Beneyto

quinta-feira, 18 de junho de 2009
"Emocións misturadas", de Rutu Modan
Os capítulos, a razón dun mensual, son:
JAMILTI Y OTRAS HISTORIAS DE ISRAEL. De Rutu Modan
JAMILTI Y OTRAS HISTORIAS DE ISRAEL Rutu Modan
Ediciones SinSentido
quarta-feira, 17 de junho de 2009
Atrapados en la discordia. De Pilar Rahola e Tomás Alcoverro

Atrapados en la discordia
Editorial Destino
Acaba de sair do prelo o libro "Atrapados en la discordia. Conversaciones sobre el conflicto Israel-Palestina", de Editorial DESTINO. É unha conversa dura, argumentada e moi enfrontada, entre dúas olladas distintas do conflicto de Oriente Próximo. Por unha banda, Tomás Alcoverro, coñecido correspondente no Líbano, e frontal crítico de Israel. Pola outra banda, Pilar Rahola
Do intenso debate, saíu un libro tamén intenso e complexo. Eis o prólogo escrito por Pilar Rahola titulado "El mito y la realidad".
El mito y la realidad.
El primer enemigo de este trágico y duradero conflicto es la propaganda. Y la primera víctima, es la verdad. Sobre el conflicto de Oriente Medio, no se informa, se perpetúan largas retahílas de medias verdades, algunas sonoras incoherencias históricas y una ingente cantidad de mentiras. Es cierto que la deformación de la realidad es un fenómeno innato a las crónicas de guerra, y que ningún conflicto escapa a esa perversión. Pero la deformación periodística que sufre la endémica confrontación entre árabes e israelíes, va mucho más allá de la tradicional dificultad del periodismo, por encontrar el equilibrio informativo. No existe ningún otro conflicto violento que genere tanto maniqueismo y tanta manipulación informativa. Y no hay ningún otro donde se lesione más el código deontológico del periodismo. La persistente voluntad de convertir a Israel en una especie de ente diabólico, eternamente culpable, y, a su vez, de presentar a los palestinos como víctimas universales, sin mácula, ni culpa, ha convertido a la mayoría de la prensa internacional, en parte activa del conflicto, y la ha alejado definitivamente de su condición de cronista. La cuestión es preguntase si esa postura militante, y abiertamente antiisraelí, es realmente útil para resolver el conflicto, o solo sirve para maquillar algunas malas conciencias.
¿Es útil para conseguir la paz? ¿Lo es para el pueblo palestino? O, como me temo, ¿solo sirve para encender algunas soflamas de una izquierda caduca, cuya nostalgia de viejas ideologías, la ha llevado a substituir el póster amarillento del Che Guevara, por la kefia palestina? Porqué si algo resulta meridianamente claro es que la demonización que sufre Israel, en manos del periodismo, y, especialmente, en manos de la intelectualidad de izquierdas, no ayuda a ninguna de las partes, y contamina seriamente los caminos de la paz. Veamos algunas de las reflexiones divergentes sobre un conflicto que, generalmente, no goza del análisis sereno, sino de una profusa evacuación de vísceras. ¿Existe otro problema en el mundo que genere más adrenalina y menos pensamiento, que éste? ¡Cuántos ciudadanos inteligentes, con sus carreras bajo el brazo y sus títulos de prestigio, devienen auténticos ignorantes cuando hablan de Israel! ¡Y cuántos de ellos hacen buena la máxima que un día dediqué a José Saramago, paradigma de la histeria antiisraelí más desacomplejada: “se puede escribir como los ángeles, y pensar como los idiotas”! Si algo es cierto, en todo caso, es que el antiisraelismo forma parte de lo políticamente correcto, tanto que se ha convertido en un auténtico pensamiento único. Sin embargo, a pesar de su “incorrección” y a pesar de parecer, sin serlo, una pura provocación, oso plantear algunas “verdades distintas”, a las “verdades” oficiales que parecen imponerse, sin solución de debate.
La primera “verdad” es que el principal aliado del pueblo palestino, es Israel. Probablemente, de hecho, es el único que tiene. O dicho de otra forma, algunos de los que más gritan el “Palestina libre” y más criminalizan al “ente sionista”, son los que más daño hacen a los intereses del pueblo palestino. No solo porqué cualquier estado palestino viable, pasa necesariamente por la colaboración con el vecino Israel, sino porque la mayoría de países que intervienen en el conflicto, nunca han querido un Estado palestino. Peor aún, tampoco lo quieren los grupos palestinos que usan el terrorismo yihadista, y cuyo único objetivo es una República islámica mundializada. No hay un solo texto de Hamás, en décadas de existencia, que plantee la creación de un Estado palestino libre. Y ello es extensible a otros grupos de la misma naturaleza ideológica. Si hablamos de países teóricamente “amigos” de Palestina, como Irán o Siria, los hechos son dramáticamente contundentes: profusa ayuda económica y militar para el terrorismo; cero ayuda económica para la construcción de un estado moderno; cero ayuda diplomática para su viabilidad. Palestina es la gasolina que enciende muchas mechas en Oriente Próximo, pero la mayoría no tienen como finalidad crear un Estado independiente, sino acosar, hostigar y violentar a Israel, cuya naturaleza democrática resulta pura dinamita para los regimenes de la zona. Tampoco sirve de mucha ayuda para resolver el conflicto, la minimización del terrorismo palestino, que perpetran, con suicida alegría, la mayoría de los grandes pro-palestinos que pululan por las esferas del pensamiento progresista. Hamás, y el resto de grupúsculos de la misma naturaleza, son un auténtico cáncer para Palestina, fanatizan a su sociedad, usan a adolescentes como bombas humanas, esclavizan a sus mujeres, asesinan a los disidentes e hipotecan, para siempre, toda posibilidad de acuerdo con Israel. Practican, pues, una ideología totalitaria.
No hay ninguna duda de que, para los palestinos democráticos, Israel es un enemigo con el que tendrán que pactar algún día. Pero está claro -otra “verdad” incómoda-, que Hamás es el enemigo principal, y con éste nunca podrán pactar nunca. Lo cual nos lleva a otro enigma de este particular conflicto: ¿cómo es posible que jóvenes de extrema izquierda y sesudos progres de carnet, griten “vivas” por las calles occidentales, a una organización totalitaria que nunca ha luchado por la libertad de nadie, sino por la esclavitud de todos? Por supuesto, el mito también señala, con pasión inaudita, que la culpa del conflicto es toda de Israel, porqué ocupa territorios palestinos, y no quiere la paz. Sin embargo, la otra “verdad” señala cómo, históricamente, los árabes nunca han creado un estado palestino cuando han podido hacerlo, ni en Gaza por Egipto, ni en Cisjordania, por Jordania. Y señala también que, cada vez que ha habido una posibilidad de paz, Israel ha cedido territorios que había conquistado, después de guerras cruentas. “Paz por territorios” es un lema clave de la política de defensa israelí, cuya virtualidad no discute ningún de sus líderes. A diferencia de los palestinos, que nunca han perdido una oportunidad de perderlas todas, Israel nunca ha dejado escapar una sola oportunidad para garantizar la paz. Pero hay una gran diferencia entre entregar territorios, después de una garantía de acuerdo pacífico, y entregar territorios sin ninguna garantía. Léase Gaza. Sharon devolvió la franja. Y ello solo ha servido para que Irán armara un auténtico ejército, financiara la logística terrorista, disparara miles de misiles contra Israel y retrasara cualquier posibilidad de acuerdo. ¿Quién puede pedir a un país que retorne territorios gratuitamente, sin acuerdo de paz, y con la posibilidad de que se conviertan en plataformas de su propia destrucción? Eso, que no se pediría a nadie, se exige permanentemente a Israel. El mito habla de Israel como el gran gigante militar de la zona. La triste otra “verdad” es que Israel es el único país del mundo amenazada de destrucción, el único cuyo pueblo ya ha sufrido intentos de exterminio, el único que sufre la amenaza de un ataque nuclear, y el único que puede desaparecer.
¿Cuántos días, meses, años pueden perder la guerra, los enemigos de Israel? Eternamente. ¿Cuántos puede perderla Israel? Un solo día. Uno solo, y desaparece. Otros muchos mitos circulan sobre el conflicto, y todos confluyen en una única dirección: Israel es una especie de ente diabólico, culpable de los males de la región y hasta de los males del mundo. Sorprende que esta obsesiva criminalización la perpetren intelectuales que dicen defender la libertad, pero así es. Sin embargo, la incómoda “verdad”, es que Israel es el único país que defiende la libertad en la región, y el único dispuesto a convivir con un estado palestino. ¿Están dispuestos, el resto de países islámicos, a convivir con un Israel democrático? Porqué, si otra “verdad” acompaña a ésta primera, es que la paz no se decide, hoy por hoy, entre Ramallah y Jerusalén. Se decide en Teherán, en Damasco, en las montañas de Paquistán, en los agujeros del pensamiento fundamentalista, en cada rincón donde se ha inoculado el odio a Israel. ¿Es Palestina el gran enemigo de Israel? No. Palestina será su más fiel aliado, si se consigue la paz. Porqué algo está claro, palestinos e israelíes sufren la misma amenaza, y sobreviven al mismo enemigo: el fundamentalismo islámico. Es una tragedia para Israel, y para el mundo, que los intelectuales más chillones que practican la profusa histeria antiisraelí, no griten, con la misma intensidad, contra esta plaga totalitaria. Una última consideración. Mis reflexiones no pretenden convencer a nadie. Las respuestas que planteo no son dogmas de fe. Solo pretenden abrir nuevos interrogantes, conseguir que el pensamiento único contra Israel se quiebre, para dar paso al debate inteligente. El gran problema de este conflicto, es que sobre Israel no hay preguntas, solo respuestas dogmáticas. No hay ideas, solo consignas. No hay debates, solo pancartas. Todo ello, que hace mucho ruido y remueve muchos estómagos, no sirve para nada. Ni para los palestinos, ni para la paz. ¿O alguien cree que la paz se construye en contra de Israel? ¿O alguien cree que la paz la pueden traer los fundamentalistas totalitarios? Si fuera el caso, evidentemente se trataría de la paz de los cementerios. Israel y Palestina, vidas cruzadas, destinos paralelos. Una sin la otra no tienen Futuro. El reto es conseguir que también tengan Presente. En eso trabajamos los que creemos en la libertad de los dos pueblos, sin usar la libertad de uno, contra la del otro. Y en eso no trabajan los que solo se mueven por el odio antiisraelí. Pueden gritar mucho en la calle, pero solo les asiste la razón de su prejuicio.
Prólogo do libro "Atrapados en la discordia". Ed. Destino, 2009
Informa Maribel Ferreiro
quinta-feira, 4 de junho de 2009
Matar sin que se note. De Gustavo D.Perednik

segunda-feira, 11 de maio de 2009
Revista DEBATS nº 103 "Judaísmo. Diáspora e Itinerarios"


ESPAIS
ENCONTRES
QUADERN
FINESTRA
domingo, 10 de maio de 2009
quarta-feira, 29 de abril de 2009
'El humo de Birkenau, De Liana Millu

El humo de Birkenau
Liana Millu
Editoria Acantilado 2005
A CONSTRUCCIÓN DUN RECORDO
Liana Millu, "O fume de Birkenau" (Acantilado e Quaderns Crema) Presentación de Primo Levi
Entre a enorme cantidade de libros que foron publicados con motivo das conmemoracións do 60 aniversario da liberación do campo de concentración de Auschwitz, destaca o dunha autora que, máis que reflexionar, preocupouse por mostrar. Se a literatura é a capacidade de construír imaxes na mente do outro mediante o uso da palabra escrita, a italiana Liana Millu, falecida o ano pasado, alcanzou a máis alta cota nesta arte con "O fume de Birkenau", publicado orixinariamente en 1947 e traducido agora ao castelán por Acantilado e ao catalán por Quaderns Crema. Tiven a sorte de ler este libro no mismísimo campo de concentración de Auschwitz II-Birkenau e, aínda que cheguei a ese lugar algo saturado de lecturas sobre o Holocausto, a forza narrativa dos seis relatos que compoñen este libro, así como a capacidade da autora para evocar algunhas das historias que coñeceu durante o seu cativerio en 1944, devolvéronme a confianza nesa literatura testemuñal que, de tan inmersa no contido, a miúdo esquece o continente. Antes de emprender a viaxe, empapárame coas lecturas de moitos autores que tiveron a triste honra de coñecer o lager de primeira man, pero non conseguira formarme unha imaxe do campo como lugar físico e en moitos casos nin sequera do ambiente que alí se debía respirar. Con todo, a medida que avanzaba na lectura de Liana Mellu, o campo de Birkenau foi enchéndose de personaxes -trasuntos de seres humanos que existiron na realidade- e as imaxes fóronse formando na miña imaxinación con tanta verosimilitude que, cando concluín a lectura, sentín que este libro me ensinou moitas máis cousas sobre o campo de concentración que a multitude de autores que adoitan sinalarse como referentes para a comprensión do Holocausto. No terreo do ensaio, o recentemente publicado traballo de Laurence Ress, "Auschwitz. Os nazis e a solución final" (Crítica), é de gran utilidade para os estudiosos do tema, pero non hai dúbida de que o investigador británico pasa por alto o tema da dor humana para centrarse nos datos históricos sobre a construción, funcionamento e desarmamento do campo. E no terreo da narrativa os títulos "Triloxía de Auschwitz" de Primo Levi, "O home en busca de sentido", de Victor Frankl, "A escritura ou a vida" de Jorge Semprún e algúns libros máis se converteron en exemplos de Literatura Testemuñal repetidos até a saciedade, aínda tratándose de libros cuxos autores se preocuparon demasiado por reflexionar sobre as implicacións daqueles feitos para a comprensión do xénero humano -a este respecto, non hai dúbida de que Primo Levi converteuse nun símbolo deste tipo de literatura, do mesmo xeito que Auschwitz transformouse nun símbolo do exterminio aínda cando non fose o campo onde máis xente faleceu- e demasiado pouco por baixar a mirada ao chan para reconstruír un espazo físico no que se poidan basear os lectores á hora de situar aqueles feitos ou de recrear historias persoais que faciliten a catarse. E esta obsesión pola reflexión é o que provocou que, sempre polo baixo, moitos críticos opinen que non hai demasiada boa literatura sobre o tema dos campos de concentración. En todo caso, hai libros tremendamente e urxentemente necesarios, pero non pola súa literatura, senón pola súa capacidade testemuñal. Porque, aínda que os autores antes citados merézannos o maior dos respectos tanto polo sufrimento que padeceron como polo testemuño que deixaron, esas novelas non conseguen que as imaxes flúan na mente do lector como debesen. Con todo, o libro de Liana Millu deixa de lado a reflexión sobre os feitos presenciados durante o tempo que permaneceu no campo de concentración Auschwitz II-Birkenau, optando por centrarse, simple e sinxelamente, na narración dos momentos que compartiu con outras condenadas. A italiana quere que coñezamos ás persoas que alí morreron porque sabe que estamos perfectamente capacitados para sacar as nosas propias conclusións sobre o significado último do que nos está contando, e deste xeito consegue conmover ao lector dun modo moito máis efectivo: a través da literatura. Desde o primeiro relato, Millu baixa a mirada aos barracóns para mostrarnos historias que estremecerán o espírito dun lector que, ademais, sentirá desde a primeira frase auténticas ganas de meter un pé entre as liñas deste libro, penetrarse na narración e rescatar a todos e cada un dos personaxes que por aquí deambulan. Extraordinarias son as historias de ?A Clandestina?, onde se narran os sufrimentos dunha prisioneira que decide ocultar o seu embarazo para que o neno que leva dentro non termine, como reza o título da recompilación, convertido en fume; de ?Scheiss Egal?, onde se explica o duelo moral que manteñen dúas irmás, unha das cales se alistou ao ?comando das prostitutas? para conseguir comida coa que alimentar á outra, quen á súa vez rexeita dita axuda desde o seu leito mortuorio por considerar que a moral lle impide aceptar uns produtos obtidos mediante unha actividade aos seus ollos pecaminosa; e de ?Alta tensión?, onde se nos mostra a historia dunha nai que cada día ve ao seu fillo, aínda adolescente, deslomándose no campo dos homes, do cal só lle separa un aramado electrificado. E isto sen esquecer a cola de personaxes que van aparecendo ao longo deste libro de relatos que, tendo como fío argumental o campo de concentración, ben podería ser considerado unha novela: adivíñaa que predicir o futuro das presas que se achegan a ela sen importarlles que, nun lugar como Auschwitz, as cartas non farán outra cousa que confirmar o que xa intúen; a muller que se abalanza sobre o soldado xusto antes de entrar no crematorio e que lle empeza gritar "Son a túa nai, son a túa nai"; ou a viúva que, perdendo ao seu marido nunha das seleccións, desexa con toda a súa alma que un compañeiro do seu esposo consiga fuxirse, xa que deste xeito o recordo do home que a amou tamén sairá dese inferno como se encarga de lembrarnos Millu do mesmo xeito que fixera o tamén italiano Primo Levi.
quarta-feira, 22 de abril de 2009
ABC del Mundo Judío. De Moacyr Scliar

ABC del mundo judío
De Moacyr Scliar e ilustrado por Renato Alarcão
Ediciones SM
Edad recomendada: Entre 4 e 6 anos.
Prezo: 12.25 €
ISBN: 9788467531329
Este libro infantil reúne historias dun pobo con máis de 5.000 mil anos de existencia. Un pobo que escolleu crer en Deus único nunha época de moitas divindades, que foi escravizado máis dunha vez, pero que nunca desistiu de ser libre. Un Pobo ante a cal o mar se abriu e a luz nunca se apagou. Un Pobo expulsado do seu país, da súa casa, da súa lingua, levadas en trens de carga a lugares de humillación e morte. Homes que, a pesar diso, non se renderon xamais á tristeza, creando un tipo de humor moi peculiar, que arrinca a risa da propia dor. Neste libro vas descubrir tradicións, festas, obxectos rituais, historia, personaxes, recordos e valores dunha das culturas que está na base da civilización occidental.
Vía Maribel Ferreiro
segunda-feira, 13 de abril de 2009
CUENTO DE LOS SIETE MENDIGOS, EL.

Autor: RABÍ NAJMAN DE BRATSLAV
Colección: CÁBALA Y JUDAÍSMO
Prezo: 11,00 €
Páxinas: 96
Número edición: 1ª
Data edición España: 9/2007
sábado, 11 de abril de 2009
El listo, el tonto y otros relatos. De Rabí Najman de Bratslav

EL LISTO Y EL TONTO y otros relatos.
Autor: RABÍ NAJMAN DE BRATSLAV
Colección: CÁBALA Y JUDAÍSMO
ISBN: 9788497775199
Formato: 13,5 cm x 21 cm
Prezo: 11,00 €
Páxinas: 112
Número edición: 1ª
Fecha edición España: 9/2008
sexta-feira, 10 de abril de 2009
Alguien vivo pasa. De Claude Lazmann

Alguien vivo pasa
Auschwitz, 1943; Theresienstadt, 1944
Autor Claude Lazmann
Editorial Arena Libros, S.L
ISBN: 978-84-95897-29-9
Precio: 7.59 €
O 23 de xuño de 1944, a poucas semanas do desembarco dos Aliados en Normandía e a máis de mil quilómetros de distancia, preto de Praga, ultímanse os preparativos para unha visita importante. Por primeira vez o réxime nazi vai consentir unha visita de inspección a un campo de concentración. Os delegados internacionais quedan sorprendidos polo que ven: xardíns e parques de xogo rodeados de tulipans, un pavillón de concertos onde unha orquestra ensaia o Requiem de Verdi, un teatro concibido para espectáculos de ballet e cabaret, un café restaurante, unha hospedaxe ben provista, escolas, bibliotecas... Os prisioneiros xudeus aparentemente están en bo estado de saúde, saúdan ledos desde as xanelas, os nenos saen da escola cantando en fila de dous en dous, o correo entrega puntualmente paquetes e cartas, as mesas están servidas e as racións son moi abundosas. Despois dunha visita de catro horas, o xefe da delegación da Cruz Vermella, Maurice Rossel fai un informe detallado, exaltando as máis que aceptables condicións de vida dos prisioneiros de Theresienstadt, a quen, con todo, non lles espera senón a deportación a Awschwitz-Birkenau e a morte. O mesmo Maurice Rossell é entrevistado tempo despois por Claude Lanzmann. O contido desa conversa é filmado e, tirado do proxecto inicial de Shoah, vén constituír unha nova película: Alguén vivo pasa. E, do mesmo xeito que sucede con Shoah, o texto adquire unha dimensión no momento en que, convertida en libro, dáse á lectura. Impactante e demoledor texto.